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martes, 2 de octubre de 2007

Francisco de Narváez no se cansa de decir que le gusta "culear fuerte y vivir seguro... tipo Rambo, jeje"

Para empezar pedimos disculpas a nuestros poquísimos y queridísimos lectores (entre ellos la lola de loca, el sol obeso, emma, uno que yerra y esperemos que alguien más) por nuestra inavisada ausencia. Esto se debe a que, aunque sea difícil de creer (y algo muy triste para nosotras y nosotros) tenemos vida laboral, académica y familiar. Y sorprendentemente el hijo de una gran puta de Dios (porque sí existe Russellianos del carajo, y es un estafador) nos vino a joder con estas boludeces a todos nosotros y nosotras a la vez. Algunas tuvimos que cuidar a nuestros hijos de mierda, otros tuvieron que trabajar horas extras en empresas que funden al país, alguno prometió que escribiría pero tuvo que mirar si llovía, y otras tuvieron que rendir exámenes (bueno, "exámenes", es una forma de decir -en una universidad privada se rinde evaluación de cuán bien chupamos la "teoría" del profesor-). Hecha esta cosa que una vez un astrólogo egipcio nombró disculpas, seguimos con el tema que nos convoca.
La semana pasada, entre las publicidades de un programa de tele que dice buscar el "gen" argentino, vimos la propaganda de de Narváez. No, no es Pánfilo de Narváez (aunque la identidad cronológica de sus comentarios parezcan del Siglo XVI). Éste se llama Francisco de Narváez. Es empresario, arquitecto y lo más importante: es candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, representando al PRO. Por si no lo vieron, es el de la foto de arriba: una especie de mezcla entre el hermano de Conti con Jean-Claude Van Damme y algún malo de película que enloquece y se empieza a teñir el pelo de color piel, se tatúa un dragón en el cuello y se hace llamar "dead-machine". Bueh, al margen de estas pelotudeces, en la propaganda que vimos, de Narváez hace las payasadas que todos los políticos hacen y en determinado momento, cuando deja de caminar, mira fijo a la cámara, a la lente, al ojo del camarógrafo, a las caras de los televidentes, al ojo del televidente, y dice a la par de unos platillos que estallan: "Soy el candidato que los delincuentes no deberían votar". Esta frase nos llamó mucho la atención.
En un principio no entendíamos bien. Entonces la empezamos a mirar como a un culo abierto a punto de meterle la lengua. "Soy el candidato que los delincuentes no deberían votar". ¿Qué quiere decir eso? Parece ser que él es un candidato con determinadas cualidades que determinan la imposibilidad de que un delincuente lo vote ¿no? Pero es raro por varias razones: primero que no es una afirmación tan fuerte como si hubiese dicho"Soy el candidato que los delincuentes no deben votar", cosa que aliviana el discurso de Francisco de una manera extraña para ser un político. Da la sensación de que es una posibilidad (que los delincuentes no lo voten) que si bien le vendría bien "a la Argentina", no depende totalmente de él. Él sabe que es un candidato honesto, que quiere una mejor seguridad, etc., etc., pero no va a obligar a nadie a hacer nada.
Y otra de las razones de la extrañeza que tenemos es que nos parece muy rara la idea que expone: ¿por qué no dice en todo caso que los delincuentes no lo van a votar, o que él no es un delincuente, o que estamos cansados de votar a delincuentes? ¿Por qué le importa tanto quiénes lo votan y quiénes no? ¿Por qué se enfoca en si los que lo votan son delincuentes, en vez de focalizarse en los (otros) delincuentes políticos? ¿Por qué los ciudadanos (delincuentes o no, son ciudadanos) y no los políticos?
Y acá está la tremenda hija de putez de esta proposición: el slogan de su propaganda política, "Soy el candidato que los delincuentes no deberían votar", se aleja de lo que en general hacen los políticos que es 1) o engrandecerse a costas de los demás, tratando de desvaloriazar los discursos ajenos ("dicen que soy aburrido..." - o sea: ellos dicen algo que no es) o 2) directamente alabarse a sí mismos, haciendo creer que todo estarán existiendo por y para el ciudadano ("síganme, no los voy a defraudar" - ...). De Narváez en cambio se focaliza en los delincuentes, deviando el ojo de los políticos y de su persona para que, de esta manera, el foco esté en los ciudadanos, en los votantes. Porque si bien los delincuentes para esta "dead-machine" no deben ser ciudadanos, lo que seguro que no son es políticos. Y justamente como sabe que la idea simplista es que el país se divide en políticos contra el pueblo, y los delincuentes son más pueblo que políticos, no los obliga a no votarlo ("no deberían"); él propone. Y para atajarse de los pelotudos de Vicente López, Martínez, San Isidro, Nordelta, Escobar, San Fernando, etc. y ganar sus votos, dice que a los delincuentes (esos ciudadanos que se alejan de ser ciudadanos) van a ser combatidos legítimamente. No a través del autoritarismo, sino de propuestas.
De narváez construye su imagen de honesto y auténtico, apelando al votante, a nosotros y nosotras, a ustedes. Si pudiésemos traducirlo en pocas palabras, quedaría algo así:
"Si no me votan, son delincuentes". Eso. ¿No les parece? ¿A ustedes no les suena muy rara esa frase?
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(... sino hagan como nosotras y nosotros... nos vamos lejos, lejos... con música y algún libro que NO sea de viajes y roads y esa historia... ... nos vamos lejos y no votamos. Ni siquiera sabemos qué hacemos... porque nos vamos cada uno por su lado... solo... donde no haga frío... me voy donde no haga frío y haya sol... a la playa... con mis problemas que son vanos... ... y que igual no se van... ... ... sin votar... ... después de mi vida... se cayeron todas las hojas de la pared ... ... no votamos y vamos lejos... ... ... ... ... ... ...algún día vas a estar bien... ... ... ... sin querer... me quedé solo... en la playa...)

domingo, 9 de septiembre de 2007

Del internado de Bahía Blanca


Una vez más les quiero dar gracias Los Bioy por dejarme participar en este blog, siendo su contraseña tan difícil…
Cuando uno se halla tanto tiempo internado en el corazón de lo que llama el estado nacional como institución mental, porque no hay más corazón sin arterias ni sangre y cerebro que lo mueva, empieza uno a divagar, entre tanto loco con los pantalones por las rodillas y babas por las mejillas, se pudre uno. Y bueno, como no me veo por mucho tiempo fuera de aquí, se me ocurrió pensar en alguna manera por la cual podría ser todos los hombres, eso he dicho todos los hombres: desde el neurólogo que me pone sopapas en el cerebro, todos los días, al hombre de familia que llega a su casa del trabajo y ve que vale la pena romperse el lomo para mantener a su familia tan bonita. Entonces cómo podría hacer yo que apenas conozco 500 palabras para sentirme como todos y sentirlas a todas porque soy hetero y las quiero sentir. Extraño el calor de las mujeres y las tetas de mi abuela en la cara cuando me abrazaba siendo yo muy pequeño como para no entender que era eso que me pasaba allí abajo. Pero ahora lo entiendo, lo siento a cada rato y se como clamarlo. Aprendí solito.
Entonces yo pensaba que tal vez cuando le meto mi pito a Juan (ese recibe más sopapas durante el día, todos los días) puedo sentir a todos los hombres y cuando la doctora se mete mi pito en su boca puedo sentir a todas las mujeres, lo deben hacer porque soy el único se lava el pito todos los días y no lo deja oloroso. No sé, pero me elijen a mi.
Si esa fuera la forma en que todos estamos igualitos y no nos damos cuenta, porque yo digo que cuando lloro, lloro igual que Juan o los personajes de la tele, a todos nos caen lágrimas y ponemos fea cara, aunque a mi me parece linda porque es como es de verdad. No solo llorar, todos meamos igual y comemos igual, pero cuando usamos el pito me alejo y me siento diferente, y si todo lo que hacemos es igual para todos, y si cuando uso el pito me alejo y también es igual para todos, tal vez ese alejarme nos una a todos con todos y seamos todos y en ese alejarnos estemos en todos lados.
Bueno esto les quería decir, le cuento que me llamo Ernesto y estoy internado en el hospital hace mucho tiempo, que acá me tratan bien (como nos merecemos según el jefe), y nada… Besos y abrazos. Gracias a Los Bioy por dejarme comunicar. Los quiero. Chau