Mostrando las entradas con la etiqueta globalización. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta globalización. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de junio de 2008

Escribir en un blog (¿cuándo se va a morir Courtney Love?)


¿Cómo es? ¿Uno se sienta y sale lo que sale? ¿Es en serio?

Quizás, el escribir en un blog no refleje más ni menos posibilidades tomadas alguna vez por alguno que se sentó a escribir en serio. Queremos decir: tal vez, en una de esas -no sabemos realmnete cómo son las cosas, ¿no?-, las modalidades de escritura que eligen los bloggers sean exactamente las mismas que eligen los escritores (asalariados, anteriores al SXVII, comunitarios como los de la Biblia, amateurs, verdaderos, lo que sea...). O sea: si alguien (alguienes) hiciera un estudio comparativo entre las formas en las que escribimos en los blogs y las formas, todas, en las que escribien y escribieron los hombres "de letras" ("de letras" escritas en un papel, nada más) descubrirían que daría exactamente el mismo número de opciones usadas. Y el número no sería infinito, metáforma de que mientras sigan naciendo personas habrá distintas formas deescribir. No: el número no sería una estrategia poética o un uso de la retótica digna de uno de los infiernos de Dante. El número sería exacto; como que les digamos "546. 745. 867. 413. 165". ¿Entienden? habría una suerte de espejo entre los que escriben blogs y los escritores, producto solamente del orden azaroso de la realidad; nada más y nada menos. Algunos pocos ejemplos:

Los que se sientan y escriben. No piensan nada antes de escribir; no porque no puedan o les sea más fácil escribir sin planear; tampoco porque sigan las nociones de Soupault, de Aragon. No; lo hacen porque es así como se ordenan las particulas: sus cuerpos (sus cerebros) se ordenan en coordinación con el blog; no hay un antes y un después; sería lo mismo que pedirles que primero respiren y después vivan. Lejos de parecerse a los surrealistas o a Aira, éstos encuentran las palabras escritas en la pantalla del modo en el que, atrás de las plantaciones, cerca del piso de madera, las guitarras oscuras de algodón encontraban sus voces.

Los que escriben con constancia. Como si fuesen trabajadores del tema, sea de humor, de política, de deportes; escriban de lo que sea, eso no importa, su "forma de" es la de un trabajador. Pero tampoco éstos se asemejan con, quizás, la primera idea que se une a la mente: no reproducen el sistema Arltiano, del famoso prólogo de prólogos. Simplemente porque ese prólogo, lanzallamista, como Arlt, es mentira: ¿quién podría decir que él no tenía estilo? En cambio este tipo de bloggers no la tienen. Y eso no los hace peores ni mejores. Solamente que, a diferencia de lo que sucedía en la antigua China, donde los pintores eran anónimos, estos bloggers no demuestran una obra de arte, sino que muestran nomás el arte ("la técnica") de no ser, o de ser a partir de un texto informativo, sin convertirlo en una obra.

Los que planean. Y entre las entradas a editar aparecen decenas de borradoes, de posts a medio escribir y hasta buscan imágenes, citas, datos para la obra. Se trata de blogs puestos en escena; cuidados como pedazos de un gran evento artístico que se funda en la siempre regenerativa web. En el caso de los blogs literarios, muchas veces publican poesía, retocada, manipulada; seca o aterciopelada, eso no importa; lo que sí importa es que el arte del blog, de la tipografía, de la imagen a mostrar es tan evidente, hay tanto trabajo visible detrás del mismo, que, aunque sea una basura, los comentarios florecen.

Los minimalistas. Tal vez, debido a nuestra pobre, pobrísima, indigente cultura musical, una de las corrientes musicales que más utilizamos para el momento agudo, siempre caído, del garche, sean los minimalistas del SXX: Glass, Riley, Reich o Nyman. También en lo que respecta a la poesía pequeña, que impresiona en la hoja blanca, que dejó Pizarnik, nos sentimos atraídos por los apenas cuatro versos del trabajo que haría en las noches. Sin embargo este tipo de blogs, a los que nos referimos como minimalistas, no reproducen lo dicho. Para nada, básicamente porque, debajo de las miles de repeticiones de Glass o la pequeñez de los poemas de Diana de Pizarnik, hay un contenido inmenso, pesado como el mercurio. Acá no. Estos blogs, a modo de coquetería palermo-jolibudense, ponen una frasesita chiquita estilo "Charlotte Gainsbourg en Niceto: hoy cambia mi vida", que a uno le hace pensar en que, tal vez, esto de internet no es espacio virtual y abstracto, sino que tiene cierta materialidad y, de ser así, estos blogs tan estériles, deberían terminar de castrarse cerrando su cuenta.

Los normales. Cada uno sabrá cuál es esta modalidad -la más aburrida, obviamente-.

Los irregulares. Estos todavía no saben qué es un blog. Meditan , como si se tratase de algo importante, acerca de la funcionalidad, la vida y la constancia que deberían ponerle al blog. Sin embargo, por hacer eso mismo, terminan con un blog semipelado, que muestra grietas por acá y por allá y que a uno le dan menos ganas de entrar que a un blog en el que escriben gorilas, pingüinos o la garompa que sea, pero que al menos lo hacen regularmente. No hace falta imaginarse mucho cómo llevan su vida si no pueden ni con un blog.


Bueh, entre todos esos, quizás con un poco de cada uno, estamos nosotras y nosotros. Y vos ¿de qué lado estás?

jueves, 11 de octubre de 2007

"Radiohead: Después del fin de la música" o "El placer de morir juntos en una tarde de lluvia"


No. No solemos, a ese irreflexivo pensamiento filosófico (dicen que es eso los que estudian y no trabajan como nosotr@s por algunas monedas para el bolsillo, pero pocas para la cabeza), darle la mano (en el mejor de los casos -ya a esta altura se sabe que damos y entregamos lo que sea-). Pero esta vez, además de comenzar con un par de líneas sucias de paréntesis y pésimas en retórica (que de tan mal escritas que están esperamos al menos que sorprendan a algún lector del blog que sea psiquiatra, neuro-lingüista, antropólogo o astronauta, para que se digne a curarnos, como diría Natzinger) la vamos a aceptar y decir, con énfasis, como un colectivo que arranca, sí. Esta vez sí le damos la mano. Be happy. Claro está, le damos la mano en cuestiones puramente de significado, ya que la fonética de las dos palabras, el sonido, esa imagen acústica (diría míSter eStructuraS) que se pega como resaca en la cabeza, es asquerosa. Sólo basta pensar el sonido de Be happy para querer borrar todo lo que escribimos y seguir mirando "Movete Georgina, Movete". Pero hay que ser maduros y trabajar fríos sobre el enunciado, nos dijo un profesor del Cotolengo, como lo llama Fogwill.

¿Por qué Be happy? Básicamente por dos razones: primero, a pesar (y al pesar) de la Iglesia, del Ejército, de la Historia, de la anciana hermosa de Lita de Lazari, de las escuelas que empiezan con "San" o "Saint", de las universidades que empiezan con "Universidad Católica", de las empresas que contienen siglas extranjeras y no extranjeras (bueh... es lo mismo), de los que dicen que leen, y de muchos más, tenemos el agrado de escribir: reclusión perpetua a Christian Federico Von Wernich. (Y sí: es para estar contento; no nos vengan con esas idioteces de que el sufrimiento, la perpetua, la cárcel, la no-libertad de este buen cristiano no son motivos para descorchar un vino y desconchar una virgen "porque sería estar a su altura" y esas palabras neutras que terminan diciendo nada).

La segunda razón de por qué hay que estar contentos (o aunque sea nosotros y nosotras), es porque Radiohead. Al principio mirábamos de reojo la noticia, pero ya pasó el día del lanzamiento de su disco In Rainbows y demostraron que no mentían, que no hay embrollos en el medio y que no son argentinos (ni latinos, ni estadounidenses, ni chinos, ni franceses, ni belgas, ni siberianos, ni africanos, ni indoneses, ni... bueno, creemos que todos saben que son ingleses ¿no?). De hecho, lo que querríamos destacar es, no tanto la propuesta en sí, como acto que otorgue identidad a la banda (como las inidentidades de los Residents, o las mil y un noches de Marilyn Manson) sino la propuesta-en-contexto; la propuesta de vender un disco al precio que decida el público, como un grano de arena para el viraje que desde hace unos años se está gestando en el mundo de la música.

No vamos a hacer una genealogía de este cambio que empieza a ser incómodo para algunos (idiotas) y fabuloso para otros (idiotas) a partir de que Metallica se enojó con Napster. Pero no queremos de dejar de mencionar que lo que está haciendo Radiohead, hoy día, es perfecto.

¿Por qué no habrían de hacerlo? ¿Porque las disqueras de esa manera empiezan a perder dinero, dejándo así en un futuro a los músicos sin una empresa que los banque? Qué nos importa: que se fundan y que dejen a todos esos músicos en la calle, sin trabajo, que se mueran todos los músicos, a ver si pasa algo terrible. ¿No habrían de hacerlo porque de esa manera "el pueblo toma las riendas verdaderas de la economía musical y deja de ser controlada", corriendo el riesgo de que el país con más poder (y mejores músicos de rock) se vuelva comunista? Por favor, eso nunca se puso en práctica, excepto para los imbéciles que no se animaron a leer a Marx (ni a leer) ¿No habrían de hacerlo porque la gente, nosotras y nosotros por ejemplo, somos tan pelotudos que nunca pagaríamos más de diez centavos, ni siquiera a Radiohead, pudiendo elegir el precio, haciendo de esta manera que se funda la misma banda? Pero qué carajo nos importa: que se funda Radiohead y todos los ingleses y los deprimidos; no va a pasar nada. Si ese es el precio que hay que pagar para que el estado de las cosas, de la música en este caso, haga un giro tremendo, ¡pues claro que lo vamos a pagar!. ¿Qué puede pasar? ¿Que además de todo lo malo que dicen los "músicos" que están en contra del mp3 y la descarga o robo (da igual) explote el planeta y todo vuelva a ser como Etiopía? ¡Que pase eso entonces! ¿¡Qué nos importa reventar como fusilados si es por esta explosión del mercado que hace que la pendeja virgen de la música y la dama putona de la economía, siempre unidas, pero hasta ahora en equilibrio, empiecen a cojer lujuriosas como a nosotr@s nos gusta, para así desequilibrarse y tener hijos bobos e hijos genios!? Igualmente somos carne de cañon; ya estamos en la lista de espera así que firmamos con esta parte. Vamos a apoyar el juego. Y si nos equivocamos, mejor que así sea, y que de una vez por todas se vaya todo al carajo.

¿O no? (y después de esa pregunta es cuando nos tiramos a fumar un cigarrillo en la cama).

miércoles, 23 de mayo de 2007

QUIERO 2 GB DE TETAS

Es realmente este mundo una realidad física o es idealmente chico como el cerebro de un ser humano. Esta pregunta tiene varias respuestas, hay quienes piensan que el mundo es una realidad exterior al individuo y otros que piensan: solo es a través del individuo. Debe haber más opiniones seguramente, pero las desconozco.
A partir de algunas observaciones y análisis primarios, dado que carezco de la formación necesaria para comprender estos fenómenos, pude darme cuenta de que absolutamente todo los que nos rodea está en el mundo de los sentidos. Lo que veo es y lo que no, no está - no es - no tengo idea de que existe. Tal vez este salvajismo tirado de los pelos sea incorrecto pero hoy me levante con esta idea. Y es más, no solo lo que veo es, sino que es reducible al mínimo espacio imaginado.
Qué pasaría si esta vorágine de poseer todo en mayor cantidad y en menos espacio –para algunas cosas claro- llevara a la reducción de las cosas a un tamaño ínfimo y por lo tanto no visualizable. Desde el mp3 hasta la vida misma (esto es pura ciencia ficción), todo en la palma de la mano en el nuevo ipod. Los genios musicales se reducen a un archivo de mp3, a más de 15 horas en 100 gr. Nuevas relaciones de medición y comparación existirían entre los sujetos: todo lo mío pesa tanto, pero Juan tiene más porque pesa menos. Las relaciones se transformarían en indirectas y los que mas dinero tendrían serían los pobres y los pobres de ahora ricos. Pero la comida es la comida, más es mejor… pero no, las anoréxicas saltarían desde lo más hondo del mal aliento de estomago desnudo recién levantado, flameando la bandera de: por fin mandamos, estábamos en lo cierto… “Cormillot forro”. Es así como todo se transformaría la cosa; así que atentos porque este texto estúpido puede estar anticipando el futuro y LOS BIOY gobernaríamos
.